No conozco un valor mayor que el necesario para mirar dentro de uno mismo.
Si no vives peligrosamente, no vives. La vida sólo florece en el peligro. La vida nunca florece en la seguridad. (... ) Cuando todo está yendo a la perfección, fíjate, te estás muriendo y no pasa nada.
¡No dependas de los demás! Sé un ser independiente. Escucha tu voz interna.
La vida no es una tecnología, ni una ciencia. La vida es un arte, has de sentirla. Es como el caminar por una cuerda floja.
La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás.
Enseñanza de un Maestro Zen a su discípulo
-Si alguien se acerca a ti con un regalo y no lo aceptas, ¿a quien pertenece el regalo?
-Por supuesto, a quien intentó entregarlo- respondió uno de los discípulos.
-Pues lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos -añadió el maestro-. Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.
Que nadie altere con su comportamiento el tuyo… ese derecho no se lo concedas.




