jueves, 26 de mayo de 2011

La Doctrina Espiritual

La doctrina el conocimiento de las cosas, de los hechos y de los fenómenos en sí mismos, en su naturaleza y en sus relaciones entre sí y con todo que los cerca: el medio, el ambiente.

Ese conocimiento solo se obtiene, por el estudio metódico, observación atenta y análisis minucioso.

Es, por lo tanto, la ciencia, fruto de nuestra inteligencia, resultado de nuestro trabajo; ella persigue una finalidad, satisfaciendo una necesidad de nuestro espíritu.
El espíritu siente incesantemente, necesidad de investigar; es ávido de conocimientos, quiere luz, siempre luz!"

La Doctrina Espiritual tiene, por finalidad, esclarecernos sobre el otro mundo, sobre la vida mas allá de la muerte, probar la existencia del alma, su preexistencia y supervivencia al cuerpo, satisfaciendo así una necesidad ineludible de nuestra alma, la aspiración incesante de nuestro yo.

Ella estudia los hechos extraordinarios, pero multitudinarios, que constituyen un orden de fenómenos, considerados, como sobrenaturales y por eso, relegados, como inobservables, pero que en realidad prueban la existencia del espíritu, esclareciéndonos sobre la vida, poniendo ante nuestros ojos maravillados, estupefactos, un otro mundo.

Los hechos que constituyen el objeto de la Doctrina Espiritual, no son sobrenaturales, ni mismo, extraordinarios, tan solo porque escapan a la observación de los que no saben verlos; ellos son naturales, como todo cuanto existe en el Universo; son comunes, ordinarios y hasta frecuentes.

Pero, para verlos, observarlos, aprender a notarlos y a reconocerlos, cuando y donde quiera que se presenten, era necesario descubrir, el instrumento capaz de registrarlos, tornándolos evidentes y palpables.

No hay comentarios:

Publicar un comentario